Estamos infestados

la plaga que los hizo perder la custodia de sus hijas

Las plagas que solemos combatir en el hogar comúnmente son temas susurrados y, muchas veces, omitidos. El temor al prejuicio convierte algo tan natural, como la presencia de insectos u otros organismos, en un tabú del que solo podemos buscar consuelo en internet. Compartir nuestra experiencia puede ser liberador, pero encontrar la vivencia de otra persona nos hace sentir acompañados.

Lamentablemente, y gracias al prejuicio, el encuentro de estos testimonios resulta una travesía. Los foros de algunos portales suelen tener historias de terror referentes al tema, con usuarios cuyos perfiles son completamente anónimos interactuando para superar estas crisis en solitario, pero con el apoyo necesario para salir adelante.

Es en esta navegación en búsqueda de experiencias reales que nos encontramos con una noticia emitida en el año 2019, donde una familia en crisis sufre una plaga de cucarachas descomunal.


Cómo se genera en el hogar una plaga de cucarachas

Las cucarachas son insectos, conocidas también como cochinillas de humedad, y pueden presentarse en los hogares más higiénicos que podamos imaginar. Su propagación es tan simple como una caminata. Sí, es posible que tengas problemas con estos insectos si, un día, caminando pisas un huevecillo y lo llevas a casa.

El agua es esencial para la supervivencia de estas criaturas. Si tu casa tiene grietas en el cuarto de baño, lavaplatos, desagües, una lavadora o habitaciones con cajas, es posible que del huevecillo se logre un nido en estos lugares recónditos, y húmedos. 


Los padres que perdieron a sus hijas por una plaga

Todo comenzó con una queja de salubridad, seguramente hecha por algún vecino. Esto podría pensarse así puesto que las plagas tienden a compartirse a zonas cercanas, sobre todo porque los insectos que suelen crear infestaciones son buenos corredores. Nada les impide invadir las casas o apartamentos aledaños.

Así que, con seguridad, podemos imaginar un vecino cansado de lidiar con las plagas recurrentes, levantando el teléfono y haciendo un reclamo. Al poco tiempo, las autoridades se presentaron en la dirección que estaba incitando el descontento de la gente, tocando la puerta y siendo recibidos por el padre de familia.

No hubo objeción. El hombre de aquella casa les permitió el paso, dejando al descubierto que su mujer e hijas vivían en el interior. No se necesitó una revisión exhaustiva para conocer el estado deplorable de la plaga denunciada: las cucarachas estaban por todos lados, desde los platos sucios, la ropa por lavar, caminando por las paredes con desfachatez, tapizando el suelo e invadiendo comida a medio terminar en el comedor.

Las cuatro niñas, todas menores de edad, fueron llevadas a un albergue del gobierno en Idaho, Estados Unidos. Los padres, por otro lado, fueron detenidos. ¡Por una plaga!


Cómo eliminar una plaga de cucarachas

¿Alguna vez has leído eso de que, en caso de existir un holocausto nuclear, las únicas en sobrevivir serían las cucarachas? Esto se debe, principalmente, a su naturaleza puesto que tienen una gran capacidad de adaptación y, por ende, de supervivencia. Bajo estos términos, si sospechas o has comprobado que tu hogar sufre de una plaga, debes mentalizarte de que la tarea de eliminación será complicada.


Insecticidas, diferentes tipos en contra de las plagas

Los aerosoles son el remedio más conocido, y vendido, por la creencia de ser de uso fácil y acabar con los insectos indeseables. Sin embargo, al menos en contra de las cucarachas, esta es una mala elección por algún par de razones. Los insecticidas en aerosol tienen el riesgo, o el defecto, de tener que ser aplicados a una corta distancia, directamente sobre el cuerpo de la plaga a eliminar para ser eficaz. No obstante, como la mayoría de las plagas, las cucarachas tienen la particularidad de ser grandes corredoras. Aunado a esto, los aerosoles son perjudiciales para la salud de los habitantes humanos en el hogar, especialmente por ser volátil y filtrarse con facilidad en los pulmones.

Otra presentación de los insecticidas en contra de las plagas es el polvo. Su funcionamiento es relativamente sencillo, pues debe colocarse en las zonas de paso de estos insectos, adhiriéndose a sus patas y siendo transportado hacia los nidos. No es una resolución inmediata, sin embargo, eficaz con el tiempo. Si en el hogar infestado hay mascotas, o niños, este remedio no es el ideal.

Por otra parte, los cebos fungen la funcionalidad de presentarse como un posible alimento ante las cucarachas. Es su olor el atrayente de estas plagas, convenciendo a su víctima de ser consumido. Este tampoco es un remedio inmediato, pues necesita de tiempo para lograr su objetivo, aún así, al igual que los insecticidas en polvo, los ejemplares que caen en la trampa llevan el veneno hasta las zonas de conglomeración, compartiendo la toxicidad del cebo a través de heces o el propio cadáver del ejemplar consumidor. Afortunadamente, es este remedio el ideal por su baja capacidad de contaminación hacia el ser humano y animales domésticos.

Por último, los rociadores son insecticidas líquidos que suelen aplicarse en un bote de spray. Esta presentación es la ideal para lograr recovecos complicados como las grietas, no obstante, hay que recordar que las plagas suelen verse atraídas por la humedad y refugiarse en ella. 

Soluciones caseras para apoyar el uso de insecticidas contra las cucarachas

Hay tres cosas que, con toda seguridad, podemos encontrar en el hogar: bicarbonato de sodio, agua y azúcar. El azúcar será el atrayente principal de esta mezcla porque, claro, estos tres elementos deben mezclarse hasta crear una pasta similar al cebo. Coloca este remedio en zonas de paso o grietas.

Una segunda opción es la cebolla y el ácido bórico. El ácido bórico es menos común en el hogar, sin embargo, es bastante sencillo de adquirir a través de internet. La preparación es la misma que la trampa anterior: crear, con estos dos elementos, una especie de pasta que pueda colocarse en las zonas de paso o lugares predilectos para el asentamiento de nidos.